Sumerios y Acadios
Los sumerios y acadios, pobladores del Antiguo Oriente Próximo, elaboraron una escritura
cuneiforme (
letras cuneiformes). Esta generaba signos ambiguos, polifonía y homofonía, por lo que los sumerios añadieron a estos signos, otros mudos cuya función era determinar (determinativos) la categoría a la que pertenecía, o que funcionaban como complementos fonéticos (que señalaban el principio o el final de la palabra).
En una primera etapa los signos eran ideográficos, es decir, representaban un idea o concepto; más tarde, varias nociones o palabras se representaron con el mismo signo-
logograma, de allí surgió la homofonía, que fue solucionada con la adición de signos gramaticales que representaban sufijos e infijos.

El sumerio era una lengua viva en el cuarto al segundo milenio a.C. Sobrevivió como lengua sagrada de los acadios. Por lo tanto estos eran bilingües y conllevó a un estudio científico del sumerio, junto con la elaboración de silabarios y léxicos, llamados "ciencia de las listas". Estas eran a la vez que repertorios lexicográficos, clasificaciones de los signos polisemánticos (signos que tienen varios significados) y de representaciones complejas, como por ejemplo: un huevo junto a un pájaro, significa "parir" (1). La lexicografía y la escritura se desarrollaron conjuntamente, los escribientes debían además "sistematizar la lengua en categorías semánticas, categorías del cosmos y del universo social: catalogar la lengua equivalía a catalogar lo real". Junto a esta función de la escritura, económica y social, estaba conviviendo la religiosa y mágica. Es por ello que los escribientes tenían un lugar importante en la sociedad sumeria.